Lo primero es lo primero. Hay que disponer de un espacio para nuestro acuario.
Evitar lugares donde haya luz solar externa:
Esto es muy importante. En su acuario, aunque usted no las vea, siempre habrá esporas de algas en suspensión en el agua. Dichas algas son de varias formas y colores, las hay marrones, verdes e incluso azuladas. En el 99% por ciento de los casos las algas arriunan la estética del acuario. La luz solar las favorece, por lo que si ubica el acuario en un sitio muy iluminado no tardarán en aparecer, y algunas nunca quieren irse.
Ponga su acuario en un sitio alejado de las ventanas, cerca de una pared preferentemente. La iluminaciación artificial hará que se vea mejor y sus peces y plantas se lo agradecerán.
Evite las fluctuaciones de temperatura:
Aunque su acuario tendrá su propio sistema de calefacción y en algunos casos especiales, de refrigeración, el exponerlo a corrientes de aire o subidas y bajadas extremas de temperatura puede hacer que sus habitantes de estresen, enfermen o mueran.
Ponga su acuario en un lugar visible, pero no de paso.
El acuario se puede revelar como un elemento decorativo excepcional, pero debe tener en cuenta que la mayoría de peces se muestran tímidos si hay personas constantemente pegadas al cristal o su pasen muy cerca del acuario. Debe ser un sitio tranquilo.
Los peces se acostumbran al entorno " de fuera", pero no hay que abusar. Algunos incluso se muestran muy curiosos y reconocen todo lo que pasa en la habitación, como es el caso de los peces disco.
Un sitio accesible y cerca de fuentes de agua:
Hay que evitar a toda costa ubicarlo en un lugar en el que luego tendremos que hacer malabarismos para manipular cualquier cosa. Deja un espacio para los enseres y cacharros que irás adquiriendo con el tiempo.
También procura que haya cerca un sitio donde verter el agua fácilmente cuando hagas cambios de agua y también para llenar la urna. Se puede utilizar una manguera para esto pero procura que no sea muy larga y tenga que atravesar toda la casa.
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